Beatriz Prieto
Tanto Carol, como Rebeca, están
encantadas con esta patinadora; es trabajadora, constante y además
tiene una forma de patinar tan natural (en eso me recuerda un poco a Noelia),
que hace que las cosas difíciles parezcan más sencillas
de lo que en realidad son... No cabe duda de que su patinaje ha evolucionado
notablemente en el transcurso de esta temporada; ha aprobado el test de
prebronce y el de bronce con la misma facilidad con la que se mueve por
el hielo, y por si eso no fuera suficiente, nos ha hecho disfrutar a todos
en más de una competición.
En definitiva, que a las profesoras no les falta razón al señalar a esta alumna como una merecidísima patinadora del mes. Sin embargo, Bea, a mi me gustas, pero aun no has conseguido impresionarme; si me permites la crítica -y aun a riesgo de que cumplas tu deseo y me decapites-, creo que eres una chica trabajadora para algunas cosas (las que te gustan), pero aun te veo pelín indolente cuando le llega el turno a aquellos saltos (doble axel) o aquellas piruetas (combo spin) que te hacen menos tilín, no sé si me sigues... Por favor, no te lo tomes a mal, es que con los años me vuelvo cada vez más quisquilloso y menos impresionable. Puedes.
Emma García
Dice la leyenda que el patinaje artístico es un deporte tan elegante porque en su origen, sólo lo practicaban los príncipes y las princesas. Probablemente no sea más que eso, una absurda leyenda, y además, tampoco tengo la sensación de que Emma pretenda parecer una princesa en el hielo, pero lo cierto es que su patinaje no sólo es elegante; Emma es una de esas patinadoras (en peligro de extinción) que poseen una cierta “aristocracia”. Quizá sea su lacónica mirada, siempre por encima de sus hombros, o la forma que tiene de prolongar sus movimientos hasta el infinito, pero el caso es que algunas veces, cuando la veo patinar, me da por pensar que alguno de sus antepasados tuvo que ser un príncipe o una princesa.
Cuando la veo atacar el último tramo de sus programas, la cosa cambia. Su rostro, se crispa producto del cansancio, al tiempo que su patinaje va perdiendo, progresivamente, parte de esa “nobleza” tan característica. Ese va a ser nuestro reto de cara a los próximos años, Emma: perfeccionar al máximo la técnica de los saltos (para que consumas menos energía al realizarlos) y trabajar los programas hasta la extenuación (para mejorar tu condición física). Eres preciosa, princesa.
Julia del Prado
Julia es como una caja de sorpresas, es
capaz de hacer un ejercicio rozando la perfección, y en cuanto te
das la vuelta, pegarse un trompazo con todas las partes de su cuerpo; ¿haciendo
qué?, exacto, el mismo ejercicio sólo que a años luz
de la perfección... Evidentemente, nombramos a Julia patinadora
del mes por lo primero, porque cada vez son más las veces en
las que se centra y hace bien sus ejercicios, y menos las veces en las que
se lanza en plan “kamikaze”.
Su patinaje es hoy tan fresco y alegre como el primer día, pero mucho más organizado, ¡dónde va a parar!. Fíjense como será, que cuando la veo hacer su programa, ya puedo contar los tiempos en las entradas de los saltos, las vueltas de las piruetas, los segundos en los ángeles... De hecho, sólo hay una cosa que puedo ver, pero no puedo contar: la luz que transmite. Y es que Julia es un auténtico sol. Mua.
Aída Manzano
Hay dos cosas en esta jovencísima alumna que me gustan: es tenaz, y es bonita. No me malinterpretes, Aída, no valoramos en ti el hecho de que seas guapa (que lo eres), sino tu capacidad para hacer cosas tan bonitas, como tu programa de competición. En cualquier caso, debes saber que en patinaje, la tenacidad y la belleza son cualidades que suelen ir unidas. Porque reconozcámoslo, al principio los ejercicios salen fatal, luego regular, luego medio bien y a partir de ahí, algunos patinadores se conforman y otros, como tú, insisten hasta que el ejercicio en cuestión es completamente correcto. Lógicamente, cuanto más correcto más bonito...
Así las cosas, sólo queda esperar que nuestra protagonista tenga paciencia y siga trabajando de esta manera. Porque ahora eres pequeña y tan sólo estás empezando, pero Aída, ¿sabes una cosa?, todas las buenas patinadoras que he conocido, fueron, en algún momento de su vida, una niña como tú: bonita y tenaz. Requetemua.
